Esto también Pasará – Mantener la esperanza en la incertidumbre

Vivimos días de mirar a la calle a través del cristal de la ventana o el balcón. Días donde salir a la calle y el contacto con los otros está prohibido y limitado so pena de multa. ¿Quién habría imaginado fuera de la ciencia ficción, que algo así podría sucedernos en la vida real y a nivel mundial? A través de este post te comparto algunas ideas para mantener la esperanza y la calma en estos tiempos de incertidumbre.

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A nuestro cerebro no le gusta la inseguridad. Nos estresa. No tener un patrón es navegar sin rumbo, genera desesperanza. En los últimos tiempos hemos creado un montón de trampas mentales para simular esa sensación de seguridad: trabajos fijos, matrimonio, hipotecas, planes de pensiones etc pero la vida siempre es imprevisible. Pensemos cuando éramos cavernícolas y había que salir todos los días a cazar (os recomiendo la peli de “Los Croods” es total, para reírse todo el rato) o que se lo digan a un pequeño autonónomo que vive de los clientes mensuales que consigue captar, vender y cobrar.

Estos tiempos nos obligan a volver a creer ciegamente a través de la esperanza con el corazón abierto, a creer en nuestro potencial como personas y seres humanos, como parejas, madres y padres, amigos, trabajadores, compañeros … en que todo volverá a su ser y en que esto también pasará. Me gustaría compartiros un cuento que descubrí hace algunos años por casualidad y que compartí hace poco en una de mis clases de Yoga. Es un cuento sencillo e inspirador tanto para mayores como para pequeños. Un cuento para recuperar la esperanza, la certeza y sobre todo la Calma.

.: El Anillo del Rey :.

Existió un rey de un gran reino que convocó a los sabios de su corte para pedirles que pensaran en un consejo que le ayudara en los momentos difíciles a tomar decisiones. El reto era muy difícil ya que el rey, quería que el consejo le fuera útil en todas las situaciones y que le ayudara a ser un rey más justo, más sabio y más feliz.

Todos los consejeros del reino se pusieron a trabajar inmediatamente para crear la frase más extraordinaria, pero cuando el rey las escuchaba las rechazaba todas día tras día. El rey comenzó a estar impaciente. Había ordenado a los mejores orfebres que le hicieran un anillo precioso que llevaría siempre y en el que inscribiría aquel sabio consejo que … aún no llegaba.

El tiempo pasó y los años de paz con éste. Los enemigos entraron en el reino y el consejo de sabios no se ponía de acuerdo sobre qué decisión tomar.  El rey se retiró a sus aposentos para pensar. Se sentía perdido… Uno de sus sirvientes se le acercó y le entregó un papel.

“Majestad” – le dijo. “En este papel he escrito una frase que quizá le ayudará”. Los enemigos habían llegado a las puertas del palacio y no había tiempo que perder. El rey metió el papel en uno de sus bolsillos y escapó  con parte de su guardia. Emprendieron raudos la huida y cabalgaron durante horas, sin embargo los enemigos estaban cada vez más cerca y el camino tomado llegaba sólo hasta un claro del bosque.

“¿Qué haremos?” –se preguntaba desesperado. En esto, recordó el papel. Metió su mano en el bolsillo se apresuró a desdoblarlo y leyó: “ESTO TAMBIÉN PASARA”. El rey estaba desconcertado pero poco a poco fue sintiéndose confiado y en calma recordando otras huidas y otras victorias. Así fue. Los enemigos confundieron el camino y el rey y su guardia pronto estuvieron a salvo en el palacio. A su regreso descubrió con alegría que su ejercicito había defendido con éxito el reino.

La felicidad del rey fue muy grande. Ordenó festejar la victoria y las celebraciones se alargaron durante días. El rey quiso agradecer y compartir la alegría con su sirviente al que mando llamar. “Gracias. Soy enormemente feliz”- Le dijo enseñándole la inscripción del anillo. “Majestad”- le dijo el sirviente. “Lea de nuevo lo que hay escrito”. El rey leyó en voz alta: “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”. Entonces, y sólo entonces, el rey comprendió la profundidad de aquellas palabras y sintió la misma confianza y la misma calma que días atrás en aquel claro del bosque.

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Ten la absoluta certeza de que esto también pasará, si lo necesitas escríbelo en un papel y colócalo en los lugares donde pases (un pos-it en el espejo del baño, en la nevera, cerca del ordenador…).

Identifica, para y vuelve a la calma

Identifica cuando estas nervios@, cuáles son esas sensaciones físicas. Quizás se acelere la respiración, te duela el pecho, te tiemble un ojo, sientas frío, cojas compulsivamente el móvil, comas de más, compres de más… cada uno tenemos nuestras claves. Investiga cuales son las tuyas. Cuando las notes: PARA. Deja lo que estés haciendo, respira lento y profundo y repítete en voz alta o mentalmente: ESTO TAMBIEN PASARA.

Es  muy importante que decidas que va “a comer” tu cerebro. No metas en él todo lo que llega, filtra la información y selecciona solo aquella que consideres fiable y útil. No te dejes arrastrar por la opinión de los demás, construye tu propia versión.

Por último dedica algo de tiempo cada día (al menos 30 minutos) a algo que te haga realmente feliz y que hagas con tus propios medios sol@ o acompañd@ lejos de dispositivos móviles. Algo que te haga sentir útil, válid@ y orgullos@. Una manualidad, una mejora en la casa, orden pendiente, un álbum de fotos, un hobbie nuevo, deporte… Yo recomiendo Yoga y meditación. Es la herramienta mas potente, rápida y flexible que conozco y me ha ayudado a obtener resultados inmediatos.

Durante estos días sigo con mis clases de Yoga por videoconferencia, y haré clases gratuitas de prueba para alumnos principiantes. Si te apetece unirte a nosotros escríbeme y montamos un grupo.

ÁNIMO, un abrazo virtual. Nos vemos al otro lado de la pantalla

Maday